Especial por Lalo Enríquez

Portada del especial Roque Carbajo.
Portada del especial Roque Carbajo.

En los últimos años de su vida, el legendario guitarrista mexicano-canadiense me contó un poco sobre su trayectoria y sus años junto a Guadalupe Trigo. Aquí un recuerdo a ese gran hombre.

Después de varios días de búsqueda, logré contactar el 25 de octubre de 2022 a Roque Carbajo, legendario guitarrista mexicano-canadiense. En aquel momento me comentó que se encontraba próximo a una operación y solicitó un poco de tiempo para poder responder amablemente unas cuantas preguntas que yo le estaba haciendo, relacionadas a su labor en el requinto durante los años más gloriosos del conjunto de Guadalupe Trigo.

Aunque nosotros tuvimos la fortuna de tenerlo en este mundo durante todavía casi dos años, desafortunadamente aquella cirugía fue para este hombre solo fracción de los padecimientos que soportó antes de partir víctima del cáncer en compañía de su familia y sus seres amados en septiembre de 2024.

Roque me tuvo una gran confianza por la que siempre le estaré muy agradecido ya que, a parte de contestar mis preguntas, me dejó una serie de audios en los que me contó a grandes rasgos su trayectoria artística, un poco sobre su visión y formación en la música y, por supuesto, detalles de su amistad y colaboración con Trigo. Dicha información la utilicé para la escritura de un libro sobre el músico yucateco, que está completado desde hace un tiempo y espero pronto poder publicar.

No quiero dejar de plasmar aquí un poco de lo que descubrí en palabras de este hombre, así como unas cuantas cosas que pude encontrar en mi propia investigación.

Roque Carbajo Masip vio la luz en la Costa Azul de Francia, en Niza, durante el año 1951. Fue hijo del afamado compositor de boleros Roque Carbajo Reyna, autor del tema ‘La Hoja Seca’, quien por aquellos años había conocido a la mujer catalana Juana Masip, con quien forjaría una relación romántica y artística. De la mano de sus padres y sus amigos artistas de múltiples nacionalidades, el pequeño Roque tocaba acordes desde los 7 años y creció entre expresiones de música folclórica mexicana y latinoamericana; particularmente brasileña.

En 1969 lanzó en tierras europeas un pequeño EP bajo el nombre Manuel Cabaro en el cual cantaba y tocaba la guitarra al estilo de la chanson francesa, con un acompañamiento prácticamente orquestal. Él consideró aquella incursión un error en su trayectoria artística, más mi visión personal es que en retrospectiva aquel objeto de colección abona mucho a la riqueza musical de una carrera de búsqueda y de creatividad.

Dos años más tarde, Roque acompañó a su padre a México después de mucho tiempo de ausencia del progenitor. Parte de los objetivos del padre de Roque era cobrar sus regalías que durante todos esos años había dejado desatendidas, negociación de la que se encargó en parte el poeta queretano y en aquel tiempo empleado de EMI México, Mario Arturo Ramos (D.E.P.). De ahí surgió una amistad muy fructífera, ya que Ramos presentó a Roque a Guadalupe Trigo, después de que el nacido en Francia le dijera que quería buscar trabajo como músico en tierras mexicanas.

Trigo invitó a Roque a su casa de Coyoacán, donde el joven guitarrista le contó que su guitarra había explotado durante el vuelo desde Francia, por lo que se ofrecía a tocar para él la vihuela. Acto seguido, Trigo le obsequió una guitarra Pimentel del año 55 para que tocaran juntos el tema ‘Mi Ciudad’. Aunque Roque la estaba escuchando por primera vez, propuso varios nuevos arreglos que encantaron al yucateco, quien lo invitó definitivamente a formar parte de su conjunto.

Junto con Víctor Ruíz Pazos, Alonso Cámara y Viola Trigo, Roque y Guadalupe dieron forma al “Sonido Trigo”, a través del cuál dejaron atrás el estilo orquestado y mariachezco de Guadalupe Trigo (1971) y en menor medida Mis Cuatro Paredes (1973). A raíz de ello dieron origen a la que para muchos de nosotros es la etapa dorada de Guadalupe Trigo, en la que vieron la luz discos como Poetas y Lugares (1973) y Cantemos (1975); este último una obra maestra absoluta de la música de guitarras en México y en el que la participación de Roque Carbajo es testimonio de su maestría y su leyenda.

Roque traía de sus experiencias de formación una manera de tocar distinta a la gran mayoría de los músicos mexicanos, ya que en Francia la armonía de la música que él tocaba mezclaba motivos jazzísticos con un sentir folclórico. Además, en su condición de solista podía hacer sin gran esfuerzo introducciones, florituras y una gran diversidad de arreglos sobre las canciones que montaban. Para lograr la química con Trigo, a veces tocaban un mismo arpegio a dos guitarras u otras veces Roque sentaba la base para que el yucateco pudiera dejar la suya y se enfocara al canto.

Juntos recorrieron México, y visitaron países como República Dominicana, Venezuela, y probablemente Japón, entre otros.

En 1975, Roque tiene que dejar México al ser avisado de que hay problemas con su estatus legal en Francia, mismos que le hacen tener que renunciar a su ciudadanía para conservar la mexicana. Durante este segundo periodo en Europa, Carbajo tuvo una formación más profunda en la técnica y repertorio de la guitarra clásica, aunque sin tener nunca el deseo de llegar a ser concertista.

Volvería algunos años después a la agrupación de Trigo, aunque resultó algo decepcionado de que ya no hubiera la misma chispa poética y bohemia que vivió cuando recorrían teatros, universidades y preparatorias. Lo principal que cambió fueron los lugares donde tocaron: bares, grandes hoteles, casinos y similares, por lo que no tardó en salir del grupo para regresar a Canadá, donde también había vivido un breve periodo. Marco Morel, próximo guitarrista de Trigo ha mencionado que heredó un trabajo muy importante de Roque Carbajo, pues el guitarrista francés-mexicano tenía mucho swing, energía y creatividad.

Desde entonces, Roque se mantuvo en Canadá, más no descansó en su labor de creatividad musical. Tiene un disco de nombre Latin Fever, lanzado a su nombre. También formó parte del trio música latina Vientos del Sur, junto a los argentinos Eduardo Pipman y Osvaldo Montes, lanzando un álbum homónimo en el año 80.

Fue maestro universitario de guitarra y composición, además de generar diversos recursos en línea para el aprendizaje de su tan amado instrumento. En 2014 lanzó su propia casa editora de música, Les éditions Carlam o también conocida Carlam Musique, a través de la cual promovió a una comunidad de guitarristas e intérpretes que adoptaron su música como suya. En los últimos años de su vida se dedicó a la composición clásica y alcanzó a publicar cientos de piezas propias para guitarra, muchas de ellas con temática mexicanista o latinoamericana.

Las palabras y breve amistad con Roque fueron un impulso muy importante para acercarme al viejo México al que primero me empujó la música de Guadalupe Trigo. En su testimonio me enamoré de esa vida que invita a hacer una arqueología del pasado que tenemos a la mano y a celebrar a los creadores que no siempre obtienen el reconocimiento debido. Y aunque se que Roque obtuvo todo lo que necesitó y más, con su gran trayectoria y su increíble familia, espero con estas palabras aportar un poco a esa atención que su música y su legado merecen en el presente.