Portada de la película Autos, Mota y Rocanrol.Portada de la película Autos, Mota y Rocanrol.
Calificación recomendado de Rehilete
Calificación recomendado de Rehilete

Reseña por Lalo Enríquez

Autos, Mota y Rocanrol (2025)
José Manuel Cravioto
Pirexia Films
Película: Comedia

Una mirada con humor obligado al evento de libertinaje y degenere que transformó la cultura juvenil en México.

¿Todos los países reclamarán tener su propio Woodstock? No sabría decirles, seguro en varios sí y probablemente en muchos otros no podrán apuntar a un evento ni cercanamente análogo al legendario festival gringo. Pero lo cierto es que en México desde el primer día se tuvo bien claro: por supuesto, el 11 y 12 de septiembre de 1971, señoras y señores. Se le conoce como el festival de Avándaro.


Y la verdad es que no hay mucho que cuestionarle a esa idea. Ciertamente Avándaro tuvo un impacto cultural mayor a cualquier otro evento para la cultura juvenil del rock, en el mero momento en el que esta tenía un significado más profundo y revolucionario en la psique colectiva. Obviamente en el caso de México (varios países de Centroamérica y algunos de Sudamérica), la verdadera época dorada y explosión de la cultura juvenil del rock sucedió en los años 90's; pero eso solo habla del carácter reactivo y pasivo de nuestras instituciones políticas y culturales respecto a las del llamado "primer mundo" durante los 60's, 70's y todavía como mediados de los 80's.

Algo en lo que no ahonda la película de la que aquí vengo a hablarles es que el triste resultado de Avándaro fue la brutal represión e intolerancia ante toda una generación de jóvenes roqueros. Y cómo ello prácticamente marginó el concepto de rock en español en nuestro país a las clases bajas; estigma y tendencia que desafortunadamente no desaparece del todo aún hasta nuestro presente. Pero la verdad, caeríamos mal si se lo pidiéramos a la película, ya ni se diga si se lo exigiéramos.

Durante generaciones, escritores y documentalistas han abordado el lado oscuro de Avándaro y si alguien piensa que aún no se le ha hecho justicia a esa dimensión o que el público mexicano no la ha internalizado lo suficiente, me cuento entre los que consumirán con interés nuevas perspectivas sobre la tragedia post-Avándaro. Pero lo que no podemos negar es que este evento de la historia cultural nacional exigía a todas luces una aproximación desde la comedia. Y aunque la película en cuestión no dejará de sacar varias sonrisas y bien ganadas risotadas, en mi humilde opinión el potencial humorístico de esta atropellada historia de un improvisado festival que se convirtió en evento apoteósico de las juventudes tiene todavía bastante más carcajadas de donde cortarle si se abordan diferentes perspectivas; por ejemplo la de aquellos que atendieron.

Habiendo dicho eso, el filme no solo tiene su mérito humorístico, sino que también cumple un rol pedagógico bastante importante. Sin ser un experto ni mucho menos, sí he leído en muchas ocasiones sobre la historia y el evento de Avándaro, siendo esta película la que me abrió realmente el entendimiento de lo peculiares que fueron las circunstancias que derivaron en él. Obviamente, esto va mucho de la mano en el enfoque que tiene este proyecto al mostrarnos la vida y el trasfondo de sus principales organizadores, y como algo tan gigante que literalmente aparece en uno que otro libro sobre la historia de México, surgió de las ocurrencias y sueños de grandeza de unos cuantos chicos bien acomodados; así como de las ilusiones de libertad y rocanrol de algunos otros, no tan acomodados.

La célebre relación entre el rock, el falso documental y la comedia fue bien establecida por This Is Spinal Tap a mediados de los 80's. Pero la idea de juntar esos elementos para contar con libertad un evento real es de una originalidad digna de reconocimiento.