




Reseña por Lalo Enríquez
Bailar (2026)
Los Cogelones
Independiente
Disco: Rock / Alternativo
Baila por aquello que no debemos dejar morir.
Hay varios hilos sueltos en la historia del rock nacional, pero me da gusto escuchar en este disco que Los Cogelones no están dispuestos a dejar deshilacharse al menos uno de ellos. Y es que escuchando Bailar, uno no puede evitar remitirse a la gran camada del rock popular mexicano que tuvo su zenit en los 80's y 90's, pero a partir de los 2000's comenzó a diluirse hasta quedar prácticamente en el abandono. Con ese 'rock popular' nacional me estoy refiriendo a proyectos como Botellita de Jerez, Tex Tex, la Banda Bostik, Heavy Nopal, entre otros legendarios y pesados populacheros por el estilo.
La verdad es que más allá de lo que esas bandas de finales del siglo pasado hayan podido seguir haciendo en años posteriores, es muy poco lo que aún persiste de ese tipo de música. O, corrigiendo, es muy poco lo que llega a grabarse en estudio y a dar hasta los oídos de un nacido sateluco, y ahora tacubeño por adopción como es su servilleta. Pues creo que justamente el origen de Los Cogelones puede darnos cierta idea de aquellos rincones urbanos donde este tipo de rocanrol tuvo y tiene su hogar: la banda es de Ciudad Neza. Igual podemos sumar a Ecapatec, Iztapalapa, Ciudad Azteca, como extremos de la urbe tenochtitlana que no han olvidado la idea fundamental de que si lo mexicano es naco y lo mexicano es chido, ergo, todo lo naco es chido.
Este es el cuarto disco de Los Cogelones, y no quiero que con lo dicho hasta este momento de la impresión de que simplemente son una continuación sin mayor aporte propio a lo hecho por aquellas bandas de rock popular que vienen desde los 80's. Al contrario, lo interesante es que en sus últimos lanzamientos han ido puliendo un concepto bastante original y propositivo en el cual ese rock de corte popular es quizás el elemento principal, pero en absoluto el único dentro de un guisado muy interesante de influencias e ideas.
Entre ellas debemos mencionar por necesidad lo prehispánico y originario, que acá ocupa un plano central desde la portada pero también en cada una de las canciones: todo tiene una capa que coquetea con lo mesoamericano, pero particularmente en las percusiones y arreglos, así como diferentes ambientes sonoros que parecen estar inspirados en las ceremonias de los ancestros de nuestra tierra.
Por otro lado, se trata de una banda que juega mucho con las texturas y con el ruido, teniendo por ahí una vena medio noise, experimental y por momentos bastante punk y hasta metalera. El resultado es la verdad bastante único y un espíritu de libertad y riesgos creativos impregna el disco. Otra influencia que sale a relucir bastante, particularmente en lo vocal pero en general en el feeling de la música, es el del Caifanes de El Nervio del Volcán. Sin duda hay mucho de eso por acá.
Si me atreviera a cuestionar algo al final sería el tema de las letras y temáticas, que si bien están claramente insertas dentro de su tradición roquero-popular, pues digamos que tampoco vamos a tildar de obras maestras. En 'Espíritus Libres (Lavandería)': "Aunque todos quieran no podrán evitar / que ella juegue debajo de mis pantalones"; en 'Fiesta en la Ciudad': "Y si me encierro entre tus piernas / El sol sale y baila con la luna en un baile muy magistral / Tu cuerpo lleno de sudor junto con el mío, me excita". Acabo de caer en cuenta de que no sé que esperaba con el nombre de la banda... En fin, hasta eso da gusto que en estas épocas de gustitos sofisticados y corrección política alguien continúe con esta contundencia la ideología roquera de nuestros padres y de tiempos más simples.
¡A darle!


