Portada y calificación del disco Carlos Morean.
Portada y calificación del disco Carlos Morean.

Reseña por Lalo Enríquez

Carlos Morean (1968)
Carlos Morean

Souvenir
Disco: Rock / Balada

El mexicano que creó uno de los discos fundacionales del rock en Venezuela.

Carlos Morean fue hijo de una pareja de venezolanos que residieron durante algunos periodos de los 40's en México, debido a la formación militar del padre, el General Roberto Morean. A mi me disculparán por tomar al pie de la letra el artículo 30 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pero así sea un simple nacimiento en la Ciudad de México ya es razón suficiente para considerar a Carlos Morean un mexicano más. OK, OK, sí, también es venezolano; no hay porque negarlo. Pero lo mexicano nadie se lo quita.

Y esto viene a colación porque en 1968 el joven Carlos publicaba en Venezuela su disco debut, homónimo, en el que por cierto mostraba algunas cosillas bastante avanzadas e interesantes si las contrastamos con lo que sucedía en la escena de su país natal. No se me malentienda, en México por nuestra cercanía con EEUU llevábamos todavía durante los 60's una ventaja en la asimilación cultural del rock. Ya para el '68 no todo era twist, o inocente rocanrol: ya los Chijuas lanzaban un disco con sonido ligeramente hard rock y tinte latinos, Los Ovnis lanzaban Los Hippies explorando la novel contracultura californiana y, en un ámbito más cercano al de Carlos Morean, algunos de los solistas del temprano rock nacional exploraban por su parte terrenos interesantes en la balada rock, como Polo (ex de los Apson) con su destacado disco Enamorado en Ritmo.

Sin embargo, ya desde la portada de este debut de Morean se puede observar una diferencia sustantiva respecto a los que estaban haciendo algo similar en tierras mexicanas. Acá el mismo Polo, César Costa, Enrique Guzmán o Roberto Jordán eran impulsados por una industria reactiva que luchaba por encontrar ese punto medio entre el provincialismo nacional y la creciente influencia estética de nuestros vecinos del norte. Por supuesto que las cabelleras de todas esas estrellitas nacionales tuvo que crecer, por supuesto que tenían que ponerle a sus portadas flores y colores, pero en retrospectiva y conociendo el contexto no deja de sentirse un poco forzado. En cambio, acá en Carlos Morean vemos una portada auténticamente inserta en la estética psicodélica, desde el atuendo a la Sgt. Peppers, el alto contraste en tonos de color sobreexpuesto, la tipografía western morada, y hasta el diseño minimalista que aparenta más ser una portada de Jimi Hendrix o John Mayall que a cualquier rezago del marketing pop de inicios de los 60's. Incluso por ahí el vinilo fue producido en un patrón de colores psicodélicos que debió de ser todo un parteaguas para su época en Venezuela.

Si bien la portada y el arte podrían llevarnos a percibir el disco más avanzado de lo que realmente fue, lo cierto es que en la música también hay algunos elementos que apuntaron en una dirección innovadora. Es cierto que hay canciones como 'Al Maestro con Cariño' que entran en la tradición de la canción melódica latina más que en la del rock, pero también encontramos temas como 'Ahora que te Encontré' donde la influencia de la música americana y británica es más que evidente. En general, también los arreglos se sienten adelantados a su año de lanzamiento, apuntando fuertemente a un sonido de pop barroco que en México comenzaría a aparecer más bien con actos como José José a inicios de los 70's.

Con todo, y aunque este tipo de música suene terriblemente inocente y quizás hasta ñoña para los oídos contemporáneos, no debe de despreciarse lo adelantado que este disco sonaba respecto a otros lanzamientos mexicanos de la época. Cuando yo escuché el álbum por primera vez me encontraba justamente familiarizándome con puros discos de ese mismo año (1968), y es cuando haces ese tipo de ejercicios que aprecias quién estaba pensando fuera de la caja y buscando dar un pasito más allá.

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