Portada de la película Heroico.
Portada de la película Heroico.
Calificación recomendado de Rehilete
Calificación recomendado de Rehilete

Reseña por Augusto Montero

Heroico (2023)
David Zonana
Filmadora
Libro: Novela Gráfica

La patria es primero. Los derechos humanos después.

Dar la vida por la nación. Desde el surgimiento de los nacionalismos (quizá desde mucho antes, al dar la vida por la tribu) se ha impregnado en la mente de los jóvenes que el sacrificio por un bien mayor es algo, no sólo honorable, sino glorioso. El pertenecer a algo más grande que tú mismo trae consigo un sueño de inmortalidad anónima, al preservar libre y soberana la nación que te vio nacer. Es un muy bello concepto, y vamos, que cuando uno escucha el himno nacional en un partido de futbol en la Copa del Mundo, se le pone chinita la piel y tiene ganas de gritar a todo pulmón: ¡Viva México cabrones! Sin embrago, todo esto es más bien una ilusión fabricada por la necesidad de sostener al pueblo, sacrificando al pueblo. De hecho, tiene bastante sentido; sin embargo, el problema está en perder tu humanidad para poder hacer dicho sacrificio.

Heroico narra la historia de Luis, un joven de 18 años con raíces indígenas que ingresa al Heroico Colegio Militar con la esperanza de asegurar un futuro mejor para él y su familia, especialmente para ayudar a su madre enferma. Sin embargo, su idealismo choca brutalmente con la realidad de la institución militar. Dentro del colegio, Luis se encuentra con un mundo de violencia, degradación y abuso sistemático.

La película explora la deshumanización y el adoctrinamiento que sufren los cadetes, quienes son sometidos a un régimen de disciplina extrema y humillaciones constantes. Zonana utiliza un estilo casi documental para retratar la brutalidad de la cultura militar, mostrando cómo esta transforma a los jóvenes. La cinta es una crítica intelectual y cruda a las estructuras de poder y la violencia inherente a ciertas instituciones, cuestionando el concepto de heroísmo y el alto precio que se paga por él.

Quiero hacer una aclaración respecto a este filme y lo controvertido que fue en su momento por hablar mal del -valga la redundancia- heroico cuerpo militar que defiende la soberanía de este país. Creo que más allá de ser una ataque o denuncia a la corrupción del ejercito o a los abusos que se cometen dentro de éste al momento de formar a los soldados, la película habla de las relaciones de poder en un entorno extremadamente jerárquico y donde la finalidad es enseñar a matar ¿Cuán distinto es realmente el ejercito mexicano al ecuatoriano o colombiano? Tal vez no tanto como creemos. No quiero hacer mención de ejércitos de primer mundo, porque eso se cuece por otro lado, realmente quiero que esto vaya por nuestra realidad latinoamericana.

Si bien esta película deja mal parado a cierto sector del ejército, deseo que mi crítica de esta película se encauce más hacia los mecanismos de poder que suelen ser necesarios a la hora de crear “máquinas de guerra”. El problema, ciertamente, es que no debería deshumanizarse a los soldados para fomentarles el deseo del sacrificio personal en pos de la nación, pero también hablo desde una postura privilegiada, y muy posiblemente ingenua. Sí, seguramente hay corrupción en el ejercito y sí, seguramente hay gente que abusa de los novatos; pero la discusión debe ir más allá de si el problema es la institución, o más bien la naturaleza humana que necesita de gente heroica que muera porque somo seres violentos.