




Reseña por Lalo Enríquez
Sustos Ocultos de Frankelda (2021)
Roy y Arturo Ambriz
Cinema Fantasma / Warner Bros discovery
Serie: Animación
Antes del éxito en taquilla, existió la fórmula ganadora de los sustos ocultos.
Una de las películas mexicanas que resultó casi una obligación reseñar durante el transcurso del año pasado fue la de Soy Frankelda, primer largometraje mexicano hecho enteramente con una técnica stop-motion, y que a la postre fue un relativo éxito en taquilla de la animación mexicana, así como un triunfo creativo innegable de los hermanos Ambriz. Pueden encontrar la reseña de dicho filme aquí.
Y justamente en ese texto ya se mencionaba también que el antecesor directo de la película y del personaje de Frankelda fue en Sustos Ocultos de Frankelda, una mini-serie cuyo primer episodio fue lanzado el 29 de octubre (muy ad hoc a las fechas) de 2021, y actualmente se puede visualizar en su totalidad en la plataforma de streaming HBO Max.
Por desgracia, ese "en su totalidad" refiere únicamente a cinco episodios: 'Dame tu nombre', 'Te puedes transformar', 'En sus miedos se ahogarán', 'Salgamos de la oscuridad' y 'Tinta invisible'. Es realmente desafortunado que el gran concepto estético y narrativo de la serie solo se haya prestado para el financiamiento de cinco de sus episodios, cuando realmente se antojaba que la fórmula didáctica y breve de los capítulos se prestaba para al menos unos diez, o ¿por qué no? veinte o hasta más, como en esas series de la infancia que sintonizábamos en el Canal 11. Pienso en los 26 capítulos de Los Cuentos de la Calle Broca, que creo no equivocarme al decir que han de haber dejado también alguna influencia en los hermanos Roy y Arturo Ambriz; aunque lector de mentes no soy.
Cada uno de los capítulos de Sustos Ocultos de Frankelda trata sobre un diferente niño que está lidiando con algún impulso o inseguridad profunda, llevándonos a nosotros como espectadores a diversas moralejas bastante terroríficas. Es de reconocerse que acá impera la vieja escuela de la pedagogía ya que, en vez del discurso buena ondita de que juntos podemos superar nuestros miedos y que todo al final se puede resolver, acá a los niños que no son particularmente inteligentes en lo emocional se los "carga el payaso"... para siempre e irreversiblemente. A pesar de lo lúgubre o negativo que ello pueda sonar, la verdad es que es una serie muy divertida, con canciones pegajosas, bellos colores y diseños muy originales.
Cada uno de estos cuentos es relatado por Frankelda y su compañero libro flotante, por lo que la serie nos va introduciendo al universo narrativo que luego sería explotado, ya a profundidad, por la película. En dicho universo, los sustos son criaturas terroríficas que transitan entre el mundo de la imaginación y el mundo humano, cada una con sus particularidades y personalidad característica. Por su parte, el último capítulo se adentra justamente en la vida de nuestra anfitriona, Frankelda, y vamos entendiendo mejor de qué va toda su trama.
Me encantaría que se ampliara el catálogo de Sustos Ocultos pues, como ya mencioné, la fórmula se presta mucho para la iteración, incluso sería genial que diversos escritores y artistas pudieran contribuir para el concepto de nuevos episodios basándose en la misma estructura y operando dentro del universo creado por los Ambriz. Sin embargo, como nos muestran las imágenes finales durante los créditos de cada capítulo, es evidente que el trabajo detrás que se requiere es bastante titánico y seguramente por ahí va también los problemas que puede haber para financiar muchos capítulos. Como sea, ya sea que sigan dentro de este proyecto o encuentren alguno nuevo, estamos ante figuras de la animación mexicana como hacían urgente falta.


