
Lista por Eduardo Enríquez


En esta segunda entrega de los mejores discos de 2024, repasamos aquellos dentro de géneros populares y tradicionales: pop, rock, urbana, son, etc.
Para mayor contexto de la complejidad de escoger los mejores discos del año en el presente, así como de los criterios de selección que utilizamos para la conformación de esta lista de lo mejor de 2024, consultar la primera parte, en la cual nos enfocamos en música instrumental y de vanguardia como jazz, electrónica, clásica moderna, y similares.
Esta segunda parte se trata de una categoría muy interesante, ya que por su naturaleza mezcla lanzamientos que son prácticamente estelares de la industria discográfica, con otros que son prácticamente producciones caseras y artesanales que requieren de un esfuerzo enorme por parte de sus responsables.
Es nuestra creencia que la creatividad muchas veces se sobrepone a ese tipo de barreras y cuando hay el talento y visión suficientes termina por imponerse más allá del dinero que se destine para la producción de un disco, no se diga para su promoción o publicidad. Acá todos compiten de igual a igual con base a su calidad, originalidad y cohesión.
Sin más, estos son los diez discos mexicanos de música popular y tradicional de 2024 que merecen toda nuestra atención.


9. amor – niño viejo
Cuando crees que simplemente no puede salir OTRO disco de indie pop con sonido simple, bello y melancólico que remonte a ese adolescente o adulto joven en tu interior que mira el mundo desde su habitación ¡Pum! Sale uno más. Ya fuera de broma, realmente me sorprende la capacidad de dicho género para albergar a través de tantos años (al menos de los 80’s para acá) un catálogo tan genial de creaciones independientes.
En este caso se trata del nuevo disco de niño viejo, un proyecto originario de Mexicali y de la creatividad de Baruch Argil. No es su primer lanzamiento en largo y de hecho anda soltando material desde el año 2020. Pero me parece que este es un disco en el que ha atravesado una barrera que le merece estar considerado acá entre los mejores del año.
Con una duración de prácticamente media hora y 10 canciones en su haber, amor es un disco ambicioso con buen sentido de narrativa que nos va llevando por diversos paisajes emocionales de su creador; entre estilos que van del dream pop, al folk, al power pop, siempre bajo la premisa de un sonido íntimo y auténtico.
8. Grito Exclamac!ón – Grito Exclamac!ón
Aunque el sonido de Grito Exclamac!ón retoma varias referencias internacionales bastante claras, me parece que su disco debut es una contribución que debe de ser muy bien recibida en la escena nacional.
Desde el ‘Intro’, la influencia de todo lo post-punk es más que notable en el estilo simple pero hipnótico de la guitarra; mientras tanto, su vocalista Nana Pank declama con voz indiferente y seductora al más puro estilo de Kim Gordon de Sonic Youth. En otros temas como ‘Es Esto y Es el Otro’ la cantante tiene una aproximación muy distinta, más tirándole al punk-pop de España o de una María Daniela. En lo que toca a las letras, las temáticas en general también van de lo punk y lo posmo: desde resistencia ante el progreso, alienación e insatisfacción con el mundo moderno.
Debo decir que este debut del quinteto capitalino me parece que abre más potenciales de lo que llega a concretarse un álbum clásico, o mucho menos. Hay sin duda la posibilidad de que escuchemos un excelente disco de esta banda en un futuro próximo, pero para ello tendrán que ir encontrando un lenguaje sonoro que los diferencie completamente dentro y fuera de nuestro medio.


7. Pop en tu Cuarto – o u o
No hay mentira en el título del álbum, y es que el lanzamiento de O U O entra completamente dentro de lo que se suele conocer como bedroom pop (no pude encontrar el nombre de la chica por más que intenté, así que infiero que ella así lo prefiere). Texturas etéreas de dream pop en su mayoría, pero con pasajes eclécticos y propositivos; una voz con reverb denso.
Por lo general los discos de este género y estilo suelen tener un sonido bastante lo-fi y rudimentario, pero debo decir que me sorprendió el estándar de producción y calidad de los temas, que en su mayoría suenan muy envolventes. Sin duda ha sido una evolución considerable desde su primer EP de 2020 - con portada de Paint y de título Mi Primer EP =). Sigue sonando artesanal, pero no amateur, lo cual es una excelente combinación.
Algo que es muy importante y este disco lo entiende a la perfección, es el flujo que debe existir entre las canciones y los sentimientos que las respaldan para que el todo se sienta como un producto congruente y cohesivo. Los temas te van llevando y la fuerza del disco va creciendo con cada uno de ellos.
Fuera de todo lo dicho, gran portada.


6. Natsukashii – Juanpalitoschinos
Lee acá la reseña completa. Resumen:
Antes de su reciente y lastimosa separación, el dúo Juanpalitoschinos nos legó una de las obras más memorables del pop nacional actual. La influencia japonesa permea a varios aspectos del disco y de la propuesta estética del duo. Solo falta empezar por el nombre; natsukashii es un concepto de los nipones para describir aquella nostalgia cargada de felicidad, ya sea por gratitud hacia el pasado, o simplemente por el reconocimiento de que lo viejo aún puede alcanzarnos desde tiempos remotos y afectarnos positivamente.
Por su parte, la música tiene una influencia marcada del género conocido como City Pop, que viera su explosión creativa en el Japón de los ochenta. Da bastante gusto escuchar un proyecto mexicano que lo retoma con estándares muy, muy decentes de producción y adaptación lírica. Sin duda hay también mucho de sonido disco, funk, blue-eyed soul y de pop así sin más. No encontramos por acá un espíritu de reinvención; es pop y la mayoría (si no es que todas) de las canciones hablan de amor, desamor y relaciones, con sus respectivos embrollos emocionales.
No cabe más que albergar la esperanza de que pronto estemos recibiendo noticias de este par de muchachos. El talento y la atención al sonido y al detalle, eso que tantas veces falta en el músico mexicano, están ahí para seguir alimentando historias de éxito y creatividad en nuestra escena musical.


5. Fasciación – Disecada.h
Seguramente el que figura como el grupo más experimental y auditivamente agresivo de aquellos que forman parte de esta lista, Disecada.h es un proyecto de la Ciudad de México que, en sus propias palabras “evoca sonidos de fantasía combinados con el ruido de la realidad”.
Y sí, efectivamente la palabra ruido acá debe de figurar, ya que por momentos su caótica aproximación a las canciones podrá ser un impedimento para los no familiarizados o convencidos de ese tipo de música. Desde ‘Cueva’ nos enfrentamos con momentos cacofónicos, bajo una aproximación que tiene un mucho de jazz y un poco de progresivo, o viceversa.
Es probable que lo más destacado de este lanzamiento sea su combinación tan única de influencias. Una voz y estilo como los de su vocalista los hemos escuchado en muchas ocasiones, pero difícilmente en un contexto musical como el que generan su guitarrista y baterista, que pasan claramente por referencias de metal, hardcore y los géneros ya mencionados en el párrafo anterior.
Los enterados tendrán que admitir que en canciones como ‘Asco’, ‘TUPU’ y ‘(H)ada)’ esta banda demuestra que tiene algo genuinamente nuevo que aportar.


4. TODOS LOS DÍAS TODO EL DÍA – LATIN MAFIA
Hablando de proyectos con influencias diversas e inesperadas, sin duda LATIN MAFIA debe de aparecer en nuestra conversación de 2024. A parte, es muestra de que lo popular y lo propositivo no deben de estar peleados, ya que se trata con ventaja del álbum más popular de todos los que contemplamos para esta lista. Su canción menos reproducida supera los tres millones de reproducciones, y la más alcanza los 24 millones a la fecha de escritura de este texto.
Sin duda a eso ayuda mucho la incorporación de géneros y sonidos urbanos a su producción. Hay momentos claramente estructurados alrededor del hip-hop, el trap y el tipo de R&B que comenzó a estar muy de moda a partir de la década pasada con proyectos como Frank Ocean, How To Dress Well, Blood Orange, y demás. En español les encuentro similitudes tan diversas como Guitarricadelafuente y los sujetos que se hicieron famosísimos por su Tiny Desk, Ca7riel y Paco Amoroso.
Otro ingrediente casi necesario para ese nivel de fama es hablar sobre temas amorosos o dilemas emocionales-existenciales. Definitivamente acá no es la excepción, pero realmente todo está envuelto en un velo tan evidente de originalidad musical que no hay mucho que reprochar.
3. ISABEL LP – Noa Sainz
Noa Sainz es Regina Isabel Vallejo, una cantante originaria de Saltillo, Coahuila. Comenzó su carrera discográfica en 2018 y desde entonces ha crecido como uno de los proyectos de Soul y R&B que son imperdibles en México en el presente. Añadiría que incluso hay algunos dejos de trip-hop y de dub en sus canciones.
Los territorios musicales que explora Noa no son inhóspitos bajo ningún estándar, pero sí son poco explorados en el contexto de los artistas latinoamericanos y particularmente los de nuestro país. Referencias claras podrían ser Aaliyah, Gaelle, y más para atrás Sade y similares. Claro que ya por ahí quizás Eli Guerra le había entrado a algo de eso; también recientemente Kali Uchis, aunque técnicamente ella es gringa así que nos quedamos en las mismas.
Pero la mejor noticia es que la verdad explora esos parajes con una sensibilidad y calidad muy aceptables (este género siempre tiene una fuerte dependencia en la producción) y, al menos en Isabel LP, pareciera que no con particular intención de ser popular a toda costa. En otro caso no creo que empezaría con una rola en la que durante toda la segunda mitad se recitan fragmentos del Aleph de Borges.
El álbum es realmente un disfrute de principio a fin, con una cadencia fantástica a través de sus 12 temas. No tiene prisa de convencernos de nada, ni tampoco le hace falta.


2. LA NUBE EN EL JARDÍN – Ed Maverick
Por allá de 2018 estaba bastante en boga entre cierto sector del internet oponerse a Ed Maverick con “odio jarocho”. En aquel entonces el chihuahuense estaba encontrando también un éxito insospechado con sus sencillos ‘Fuentes de Ortiz’ y ‘Acurrucar’; parte del Mix pa llorar en tu cuarto (ahí se dan una idea de qué iba) y sin duda ambos temas extremadamente sentimentales.
Yo no descarto que de haberlo conocido en esa época igual hubiera experimentado un caso de repelús, pero la verdad es que el evento no vino hasta unos años después. Escuchando sin nada de contexto el primero de los temas ya mencionados, la música no tardó en llamar mi atención: era claro que no era mi tipo de música, pero reconocí casi en seguida que el intérprete tenía un poder emocional que hace tiempo no escuchaba en un cantante mexicano.
Cuando llegó eduardo (2021) abandoné automáticamente cualquier prejuicio negativo contra el cantautor. Es uno de los mejores discos nacionales en lo que va de esta década y para el que Ed Maverick tomó riesgos comerciales enormes considerando las expectativas que venían con su pasado lanzamiento. Pero el riesgo no queda en lo comercial, sino también en lo musical y estético; logró algo bastante original.
Y ese fue también el caso del año pasado cuando lanzó el que aquí nos compete, Una Nube en el Jardín. Me parece un gran movimiento que Ed Maverick haya decidido cambiar completamente de dirección presentando un álbum donde prácticamente solo aparecen su voz y su guitarra. A pesar de la polémica decisión de lanzarlo como un solo tema de 53 minutos de duración (aunque en realidad es claro que son varias canciones y no una así de larga), eso habla de su compromiso y ganas de ser escuchado en un formato de larga duración, otra cosa que siempre reconoceré.




10. Niños Lunares – Niños Lunares
Desde Fresnillo, Zacatecas, viene este cuarteto de muchachos que ha hecho los méritos para entrar al listado de los mejores discos de 2024. Niños Lunares, su álbum homónimo y debut, es un lanzamiento muy interesante con un sonido basado en guitarras distorsionadas, estéticas entre noise, shoegaze y con buenas dosis de pop y psicodelia echados a la mezcla.
Viendo las redes de la banda, llama la atención y gusta toda su estética DIY, así como sus diseños juguetones y coloridos, que sin duda llegan a su máxima expresión en la portada de este lanzamiento. Desde el 2020 han ido ganando terreno y seguidores y deben de estar satisfechos con esta primera entrega en largo, que esperemos les genere muchos escuchas y seguidores.
También esperemos, claro, que pronto puedan darse una vuelta a presentar el disco acá a la CDMX y nos avisen.
1. Antes de Salir el Sol – La Calandria
Si este disco hubiera sido lanzado en los 50’s, 60’s o 70’s, sería uno de los mejores discos de la historia de México. Como fue lanzado en pleno 2024, lo que por ahora le podemos asegurar es un cómodo primer lugar en nuestra la lista de lo mejor de dicho año.
En realidad, no es que antes existieran limitaciones técnicas importantes para la realización de este disco o uno similar. Cierto, seguramente la producción y grabación no hubiera sonado tan bien y tan limpia hace 45 o 50 años, pero eso es lo de menos. Lo que probablemente faltaba y ha faltado muchas veces es cierta visión; tanto de los creadores como de la industria. Acá nos vamos parejo.
Quiero argumentar que este tipo de discos es de los que deberíamos estar pidiendo nuestra limosna. Y no, no simplemente porque esté sustentado en músicas tradicionales mexicanas; eso por supuesto se agradece, pero no es tan simple como poner a grupos de son, mariachi o huapango a grabar. Eso se hizo miles de veces y resultados como este los vimos contados con un mano.
Lo importante aquí es la concepción del disco como objeto y como narrativa. Escuchar Antes de Salir el Sol de principio a fin es ser llevado en un viaje; es entender algo que antes no entendías; es ser seducido y convencido por una idea, por una visión estética. Y eso es lo que hace al disco un formato inmortal. Es la razón por la cual la gente a la que nos referimos como “melómanos” se ha visto atraída desde tiempo inmemorial por los formatos que pueden extenderse en el tiempo hasta media hora, una hora, dos horas para contarnos una historia y transportarnos a otra realidad. Las misas, las sinfonías y luego los discos LP han cumplido esa función.
Como dije, música mexicana bien grabada la hay mucha; La Calandria le agrega varios valores cruciales a esa base. En primera, mezclan efectivamente en un todo atractivo pero auténtico una base rica de tradiciones musicales mexicanas: este no es un disco de mariachi, o de son, o de folklor istmeño. Es todo eso y aparte con elementos modernizados que son propios de la música de nuestra época, como el estilo vocal de su cantante femenina, solo por dar un ejemplo.
En segunda, comienzan con obertura, tienen interludios instrumentales, modulan los sentimientos a través del disco y escogen el orden de las canciones de forma que como conjunto generen una épica musical atrapante. A diferencia del 99% de los discos de musical regional mexicana, no se limita a ser una colección de canciones dispersas que se juntan en un disco al ahí les van los hits / lo nuevo.
En tercera, es un desplante constante de maestría y entendimiento íntimo de su género. El arpa, las voces, las guitarras. No solo es calidad conceptual o narrativa, es calidad técnica no en el sentido de maestría que se regodea en su virtuosismo, sino en servicio de su propósito original de transmitir una emoción y un bagaje civilizacional y temporal.
En fin, siempre es bueno que haya un primer lugar contundente, y en lo personal agradezco a La Calandria y espero con ansias lo que sea que venga de su parte en un futuro.



