Portada del disco Perro Verde y Triste.Portada del disco Perro Verde y Triste.

Reseña por Lalo Enríquez

Perro Verde y Triste (2015)
Vaya Futuro
Independiente
Disco: Rock

El primer disco en forma de Vaya Futuro es una perla del indie rock mexicano.

Hace ya más de un año, una de las primeras reseñas musicales que compartimos aquí en Rehilete fue del más reciente disco de Vaya Futuro:
Fuego, Guíame. En aquel texto ya les presentaba a nuestros lectores un resumen bastante sintetizado de la trayectoria de esta banda tijuanense; desde sus inicios en el año 2014, con la respectiva evolución (muy interesante y única por cierto) que los ha llevado hasta su sonido actual. Si quieren tener un panorama general de la banda, les recomiendo comenzar por aquella reseña.

Hoy más bien me enfocaré en su segundo lanzamiento en largo: Perro Verde y Triste de 2015. Debemos decir que el nombre del primer lanzamiento de la agrupación fronteriza (Ideas A Medias), y el hecho de que fuera realizado como parte de un proyecto universitario, nos da cierta licencia para pensar que el que aquí reseñaré es realmente el primer disco en forma y a consciencia de lo que conocemos como Vaya Futuro. Y creo que el cambio drástico de alineación, así como el salto tan notable de calidad en un transcurso tan breve de tiempo, son factores que refuerzan esa misma idea. Justamente, no es exageración señalar que en Ideas a Medias nos encontramos con ideas a medias de lo que pronto florecería en el gran disco que es Perro Verde y Triste.

Algo que creo muy importante remarcar, es lo raro que resulta encontrar en la música mexicana un disco que genuinamente se beneficie de encontrar ese punto dulce entre lo profesional y lo independiente. Por supuesto, sabemos que en cuestión de música mexicana lo profesional son (salvo contadas y siempre admirables excepciones) cosas superfluas impulsadas por disqueras transnacionales o televisoras nacionales que van "detrás del billuyo"; por su parte, lo independiente es un universo cada vez más grande y opaco, en el que (esto lo digo con toda la honestidad y el pesar del mundo) la gran mayoría de lo que uno escucha es paja que con su nivel de calidad no llegará a ningún lado, incluso quedándonos solo en la capacidad técnica de ejecución, pero frecuentemente también en lo que refiere a la originalidad emocional.

Aclaro que mi declaración de que este disco no suena del todo como un producto profesional no es a modo crítica de su calidad ni mucho menos, simplemente parece evidente que no tiene la gran producción de cientos de miles de pesos, no suena todo limpio, no suenan pulidas las voces, las baterías, las guitarras. Menos aún es un disco, como tantos lanzamientos independientes, en el que las cosas suenen descoordinadas, o que sea un cliché perpetuo, ni tantos de los otros vicios y deficiencias que son comunes cuando simplemente te metes a escuchar todo lo nuevo de la escena mexicana en lo que puedas poner mano (como yo he descubierto a la mala a lo largo de los años).

Simplemente, es un disco que, por decisión y por simple realidad, abraza un sonido independiente y le saca el provecho que se le puede y tiene que sacar. Dicha hazaña suena simple, pero repito: es muy raro en la escena mexicana; especialmente en el tipo de sonido que Vaya Futuro busca, que no es hardcore, o punk o noise, sino algo genuinamente sofisticado y atractivo para un amplio público, aunque por razones exógenas y de mercado no pueda llegar a abarcar esa potencial amplitud.

Aunado a lo anterior, podemos hablar de otras virtudes, de las cuales aquí abordaré principalmente de dos. La primera es que también retoman influencias que como tal no es que sean raras en la música mexicana, pero sí es extraño que sean utilizadas como referencias evidentes dentro de la música en sí y que a parte eso se haga bien. Pienso sin duda en Radiohead que por muchos momentos es muy clara influencia, especialmente en su etapa de In Rainbows y The King Of Limbs. Por ahí podría arriesgarme un poco más mencionando cosas como Sigur Ros, Cocteau Twins, Beach House y desde lo mexicano la música de la avanzada regia en grupos como Zurdok. Y bueno, justamente: con influencias tan buenas, solo había que ponerle la capacidad técnica para que saliera algo atractivo. Misión cumplida.

En segunda instancia, un tema que nunca puedo dejar de recalcar en los discos que califico de favorito para arriba, pero ahí va de nuevo: los muchachos de Vaya Futuro entienden lo que es un disco de larga duración y lo que se requiere para estructurarlo de forma que el mismo nos lleve por una trayectoria congruente y satisfactoria. Perro Verde y Triste está pensado como una experiencia musical-emocional integral, desde sus primeros momentos que sientan el ambiente emocional del disco, hasta sus extensos pasajes reflexivos y arriesgados en temas como 'Libélula' y '201', hasta el reconfortante pero misterioso final en 'Dobles'.

No hay pierde cuando escuchas a una banda que sabe lo que hace a todos los niveles. Y escuchando lo que hizo en este disco, Vaya Futuro quizás lo tuvo más claro que nunca.